Un vecino de Alcalá de Guadaíra ha sido condenado judicialmente tras años de conflicto con el propietario del terreno colindante. El motivo: una jacaranda y varias tuyas plantadas en su parcela que causaban, según la sentencia, "continuas molestias y daños" en la finca del lado.
El caso llegó a los tribunales porque ninguna conversación entre vecinos lo resolvió. Raíces que levantaban el suelo, ramas que invadían el espacio ajeno, desperfectos acumulados año tras año. Al final, quien aguantó los daños decidió que había que pelear por la vía legal, y el juzgado le ha dado la razón.
La noticia la recoge Diario de Sevilla, aunque por ahora no se han publicado los detalles concretos de la condena: si incluye obligación de talar los árboles, indemnización económica o ambas cosas. Cuando haya más datos, los contaremos.
Un recordatorio para todos: en una ciudad con tanto verde como Alcalá, los árboles son una bendición... siempre que no le estén comiendo el patio al de al lado.
Fuente: Diario de Sevilla
Bocacalle · Alcalá de Guadaira
