El barrio Pablo VI tuvo su propia forma de celebrar el Primero de Mayo: no en la calle con pancartas, sino con una convivencia vecinal que reunió a sus residentes para compartir el día y reconocer a algunas personas del barrio.
El acto combinó el ambiente festivo del día con reconocimientos a vecinos, aunque la información disponible no detalla quiénes fueron homenajeados ni cuántas personas participaron. Lo que sí queda claro es la intención: reforzar el tejido social desde abajo, desde el propio barrio.
Pablo VI es uno de esos barrios de Alcalá donde la vida de comunidad todavía se nota. Este tipo de iniciativas, pequeñas en apariencia, son las que mantienen viva esa identidad de barrio que en otros sitios ya se ha perdido.
Cuando tengamos más detalles sobre los reconocimientos y los organizadores del acto, los publicaremos.
Fuente: El Pespunte
Bocacalle · Alcalá de Guadaira
