Alguien ha tenido que dar explicaciones ante la justicia por tirar residuos inflamables y tóxicos en zonas rurales de nuestro municipio. Eso es lo que recoge Europa Press en una noticia con escasos detalles, pero suficiente para encender las alarmas: el campo de Alcalá no es un vertedero.
No trascendió por qué vías llegó el caso al juzgado, ni si hay una o varias personas imputadas, ni en qué zona rural exacta del término municipal se produjeron los vertidos. Lo que sí queda claro es que los hechos son lo bastante graves como para terminar con una citación judicial.
Verter residuos peligrosos en el entorno rural no es solo una multa administrativa: puede ser delito contra el medio ambiente, con penas de cárcel. Y en un municipio como Alcalá, con miles de hectáreas de campo y zonas como las Riberas del Guadaíra declaradas Monumento Natural, el daño puede ser serio.
De momento, poco más se sabe. Si el caso avanza, estaremos encima.
Fuente: europapress.es
Bocacalle · Alcalá de Guadaira
